Álbum: Exàifnes
Artista: Exàifnes
Sello: Folderol
Publicación: 23 de abril de 2026
Duración: 49:24
Grabación: Abbey Rocchi Studios, Roma, Italia — 18 de mayo de 2025
Formato: Improvisación en vivo / composición espontánea
Integrantes
Alessandro Sbordoni — bayán, dirección artística
Alessandro Ciccarelli — trombón y electrónica en vivo
Arianna Granieri — piano
Andrea Mancini — saxofones
Gianluca Taddei — contrabajo
Canciones
- Toi — 4:42
- Ailleurs — 8:27
- L’Abissale — 6:50
- Soli — 9:39
- Farsi Incontro — 5:57
- B.A.C.H. — 7:42
- Commiato — 6:07
https://folderolrecords.bandcamp.com/album/ex-ifnes
En abril de 2026 pasaron ciertas cosas en el túnel de realidad de Soundarte.net. Una de ellas fue la invitación de Stacey Barelos a escuchar y reseñar el álbum de su amiga italiana, la pianista Arianna Granieri, integrante de Exàifnes.
El CD comienza con una clara influencia electroacústica: ritmo y experimentación, aire, bayán y presión en las cuerdas. Un sonido bajo electrónico que te eleva y sirve de preámbulo para lo que viene.
Percusión estirada en el ambiente, con un aire de misterio. Tratando de no ser poético y apegarme a lo que escucho, este álbum me costó llegar al momento cúspide para escucharlo, y hoy, en Sevilla, dedico mi atención a él. Cascabeles suenan mientras la tensión sube. Ailleurs definitivamente te lleva a otro lugar con esa intención de transportarte, convirtiéndose en un drone ligero, incluso melódico y progresivo, que marca la escucha. Es ahí donde comienza a hacerse más evidente la relación entre los instrumentos y el espacio que existe entre ellos.
La obra muestra un mínimo uso de la electrónica, dejando que los instrumentos, la armonía y la misma realidad colectiva del grupo nos acerquen a esa intimidad construida a través del tiempo, de la escucha mutua y del conocimiento que los músicos han desarrollado unos de otros. Esa familiaridad se manifiesta en la manera en que interactúan sus instrumentos, en los espacios que se conceden y en la naturalidad con la que construyen el sonido en conjunto.
A la mitad del disco, las cuerdas y el aire de los metales se interponen sobre la escucha y la materialidad del sonido. Por alguna razón, la obra se muestra urbana. Aparecen sonidos que remiten a una ciudad: construcción, tráfico, movimiento y actividad cotidiana, algo que se hace particularmente presente en Farsi Incontro. Estos elementos sitúan la escucha dentro de un entorno reconocible y hacen que la materialidad del sonido se acerque por momentos al paisaje urbano.
De pronto, el disco cambia: se vuelve bohemio, jazzesco, ligero. La tensión cede y los instrumentos parecen darse más espacio entre sí. Y ahí es cuando llega B.A.C.H.: profundo, claro, incluso ácido. Un ritmo aparece detrás de los agudos de las cuerdas y los aires, sosteniendo la pieza mientras estos se cruzan y se superponen. Aparece entonces algo romántico, seductor incluso.
En Commiato, la electrónica no se reduce: se amplifica hasta mezclarse con el bayán y una serie de ruidos robóticos que, por momentos, recuerdan a las películas de El Santo de los años sesenta. Aquí los artistas ya no se esconden, muestran su yo real, catártico, llevando sus instrumentos al máximo. El piano crece en rapidez y el bajo lo acompaña en un baile: faunos y hadas jugando y corriendo en el bosque.
Y quizá ahí se encuentra Exàifnes: cinco músicos que no necesitan saber exactamente hacia dónde van porque llevan suficiente tiempo escuchándose para llegar juntos. El disco termina, pero esta conversación continúa…
